¿Qué es la huella de carbono?

El cambio climático es, sin duda, el reto más grande al que se ha enfrentado la humanidad. Cambiar el rumbo y la manera en la que vivimos es indispensable si queremos que nuestro planeta siga siendo habitable. La huella de carbono es uno de los indicadores que se están utilizando para medir el nivel de contaminación que producimos, con el objetivo de analizar nuestro comportamiento y evitar seguir destruyendo nuestro planeta.

¿Quieres saber qué es la huella de carbono, cómo se calcula o qué podemos hacer para reducirla? En este artículo, encontrarás información muy interesante sobre todo ello.

# ¿Qué es la huella de carbono?

La huella de carbono es un indicador medioambiental que mide la cantidad total de gases de efecto invernadero (incluidos el metano y el dióxido de carbono) que generan nuestras acciones. Este indicador se puede medir de forma personal, sobre la actividad de una empresa, de un territorio concreto o incluso de un producto o evento.

La huella de carbono media de una persona en España es de 7,6 toneladas de CO2 al año, superando en varios millones la media mundial actual, que se sitúa en estos momentos en 4,5 toneladas por persona. Si queremos evitar que la temperatura global de la tierra aumente en 2ºC, la huella de carbono global media por año tiene que bajar a menos de 2 toneladas por persona para 2050.

¿Qué sucederá si no lo conseguimos? Pues que los cambios que pueden producirse a causa del calentamiento global serán irreversibles. Esto provocará la destrucción de miles de ecosistemas, algo que, a su vez, romperá el equilibrio de la naturaleza y acabará por destruir la tierra tal y como la conocemos, llevando a la humanidad a un futuro muy incierto. Dejar de emitir gases de efecto invernadero y reducir la huella de carbono individual y global es la única forma de evitar este escenario tan desolador.

# ¿Cómo se calcula la huella de carbono?

Por suerte, y aunque pueda parecer tarde, todavía estamos a tiempo de revertir la situación. Los gobiernos y empresas de todo el mundo han puesto en marcha la agenda 2030, un acuerdo en el que los 193 países del mundo se comprometen a reducir su huella de carbono de forma paulatina. El objetivo es que, para el año 2050, las emisiones se hayan reducido un 80 % en la Unión Europea.

Pero este problema no es solo una cuestión de empresas y gobiernos, es también un dilema al que nos enfrentamos cada uno de nosotros**. Reducir la huella de carbono personal** supone un esfuerzo y unos cambios de hábitos que, tarde o temprano, todos debemos hacer. Pero antes de empezar a pasar a la acción, es una gran idea calcular la huella de carbono personal, que nos permitirá analizar la situación de cada individuo. Recuerda, cada acción contaminante, por pequeña que parezca, cuenta.

¿Cómo se puede calcular la huella de carbono personal (opens new window)? Pues debes saber que existen ciertas herramientas, como calculadoras y formularios, que tienen en cuenta todas las actividades de una persona durante cierto periodo de tiempo, normalmente, un año. Estas calculadoras resaltan los aspectos de la vida diaria de una persona que puedan estar aumentando su huella de carbono. Los más habituales son:

  • Vivienda: lugar de residencia, número de personas convivientes, tamaño, tipo de vivienda, certificado energético, etc.
  • Consumo de energía: es un paso esencial en el cálculo de la huella de carbono. Se tiene en cuenta los kWh de electricidad o gas que se consumen, así como el uso de gasóleo, carbón, GLP, gas propano, butano o pellets de madera.
  • Vuelos: cada vuelo que cogemos crea también una huella de carbono personal, así que debemos tenerlos en cuenta.
  • Desplazamientos en vehículos privados: los desplazamientos en vehículo privado (coche, moto, etc.) emiten una alta cantidad de CO2 a la atmósfera. Hay que calcular los kilómetros recorridos en un año, así como la eficiencia y el año de fabricación del vehículo.
  • Desplazamientos en vehículos públicos: aunque suponga una menor huella de carbono, también hay que añadir los kilómetros recorridos en autobús, tren, metro, tranvía, taxi, etc.
  • Alimentos consumidos: una de las grandes preocupaciones de cara al futuro es la gran cantidad de carne que consumimos. Para reducir la huella de carbono, debemos reducir también nuestro consumo de carne. Se tendrá en cuenta el gasto en euros de toda la carne y cualquier otro alimento consumido en un año.
  • Otros: también se evalúa la compra de productos farmacéuticos, ropa y calzado, libros, dispositivos tecnológicos, vehículos de motor, mobiliario, gasto en hoteles y restaurantes, gasto en telefonía, pago de intereses y préstamos, seguros, educación, actividades recreativas, etc. Se calcula en euros y el resultado es una equivalencia en toneladas de CO2 al año.

La suma de todos estos factores determina la huella de carbono de una persona que, recordemos, debería ser de 2 toneladas o menos para cumplir con los objetivos. ¿Tu huella de carbono es mayor? Entonces, es hora de estudiar cómo reducirla.

# Consejos para reducir la huella de carbono personal

  • Consume energía de una forma responsable y apuesta por las fuentes de energías renovables, ya sea instalando placas solares en tu hogar o contratando tu electricidad con una compañía que comercialice energía verde.
  • Reduce tu consumo de carne y apuesta por comer más verduras y productos de origen vegetal. También es recomendable dejar de beber agua embotellada y reducir el consumo de productos con envases de plástico. Utiliza bolsas de tela y vuelve al termo.
  • Evita coger el coche siempre que puedas o compra un coche eléctrico de 0 emisiones. Apuesta por ir caminando a los sitios, en bicicleta o en transporte público.
  • Cambiar tu forma de hacer turismo o de ir de vacaciones también contribuye a reducir tu huella de carbono. Coge solo los vuelos imprescindibles y apuesta por el turismo local y de cercanía.
  • La economía circular debe formar parte de tu día a día. No compres, repara. Recicla todo lo que sea posible y dale una segunda vida a aquello que ya no necesites.
  • Reduce tu consumo eléctrico fantasma, apuesta por electrodomésticos de alta eficiencia energética y hazles un mantenimiento periódico para asegurarte de su buen funcionamiento.

Estas son solo algunas formas de reducir tu huella de carbono, pero existen muchas más. Lo más importante es que tomes conciencia de que cada acción cuenta y que evitar un desastre climático tan solo será posible si todos aportamos nuestro granito de arena.